Lorca, el que se ungió de “amor hacia todas las cosas”

Me siento lleno de poesía, poesía fuerte, llana, fantástica, religiosa, mala, honda, canalla, mística. ¡Todo, todo! ¡Quiero ser todas las cosas! Federico García Lorca (1918)

Tribuna Popular Nº 221.- Hace seis abriles tocó recorrer la ruta lorquina, gracias a la  Plataforma Simón Bolívar de Granada y en fantástica compañía de una hermosa generación de mujeres solidarias llamadas las Chicas de Oro; una de ellas es la historiadora Carmen Morentes, responsable fundamental de las actividades de solidaridad con nuestro país desde 2002. Ella  nos contagió el entusiasmo de sentir en la piel cada palabra deFederico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca, quien nació en Fuente Vaqueros un 5 de  junio de 1898.

En un ensayo autobiográfico expresaba su entrañable descripción de su pueblo original: aquel pueblecito muy callado y oloroso de la vega de Granada. El pueblo está rodeado de chopos que se ríen, cantan y son palacios de pájaros y de sus sauces y zarzales que en el verano dan frutos dulces y peligrosos de coger. Al aproximarse hay gran olor de hinojos y apio silvestre que vive en las acequias besando al agua. En verano el olor es de paja que en las noches, con la luna, las estrellas, y los rosales en flor, forma una esencia divina que hace pensar en el espíritu que la formó. En esta metáfora respiramos cuando recordamos que tocamos su cuna, caminamos el patio de su infancia, el Cortijo de verano, la casa de crianza, su cuarto tantas veces pintado de blanco y que, tan rebelde como su inquieto ocupante, insiste en tornarse añil -extraño fenómeno que solo ocurre en esa habitación- por ello la Morentes le dice  Azul Federico a ese particular tono. Desde su natal espacio recorrimos 3 casas que lo albergaron, pero además, estuvimos en las montañas de Fuente Grande, entre Víznar y Alfacar; allí con excepcional cuidado brindamos respeto y honor a los caídos bajo el fusil militar desencadenado contra la digna República. Lorca es fusilado, según cuentan, al pie de un olivar, ¿la razón? tantas descritas, tantas ignoradas, tantas ceñidas brevemente en cada suspiro de su recuerdo: por subvertir el orden burgués, por libertario, por comunista, por anarquista, por homosexual, por Republicano, por creer en la belleza humana, por desafiar la iniquidad social; en fin, por la brillante osadía de retar la añeja derecha y a la monarquía, y perdonen la redundancia.

En estos parajes pletóricos de pinos, yace el hombre militante de oficio sensible, quien reconoce su metamorfosis cuando cambia su poblado por la ciudad y retorna a sus núbiles parajes: “Los niños de mi escuela son hoy trabajadores del campo y cuando me ven casi no se atreven a tocarme con sus manazas sucias y de piedra por el trabajo. ¿Por qué no corréis a estrechar mi mano con fuerza? ¿Creéis que la ciudad me ha cambiado? No… Vuestras manos son más sanas que las mías. Vuestros corazones son más puros que el mío. Vuestras almas de sufrimiento y de trabajo son más altas que mi alma. Yo soy el que debiera estar cohibido ante vuestra grandeza y humildad. Estrechad, estrechad mi mano pecadora para que se santifique entre las vuestras de trabajo y castidad”. Viajó por toda España, se nutrió en su gente, fue becado a nueva york, decantó su obra en Cuba, Buenos Aires y Montevideo entre 1929 y 1932, de allí retornó con fuerza para crear el grupo de Teatro Universitario, con su original forma de accionar llamado La Barraca.

Su talento otorgó garabatos a la poesía, verbo a sus dibujos, gitanería a su teatro, desenfado a su profesión de jurista y literato. Fue dramaturgo, director escénico, titiritero, poeta, pianista, entusiasta del baile y cante jondo y de la canción popular andaluza, pero su personalidad se revela es en el teatro, considerado por él como elemento de “acción social”: “Yo no hablo esta noche como autor ni como poeta, ni como estudiante sencillo del rico panorama de la vida del hombre, sino como ardiente apasionado del teatro y de su acción social. El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la educación de un país y el barómetro que marca su grandeza o su descenso. Un teatro sensible y bien orientado en todas sus ramas, desde la tragedia al vodevil, puede cambiar en pocos años la sensibilidad de un pueblo; y un teatro destrozado, donde las pezuñas sustituyen a las alas, puede achabacanar a una nación entera. El teatro es una escuela de llanto y de risa y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equivocadas y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y el sentimiento del hombre. Estas palabras surgen en el marco de una de las presentaciones de su muy atacada obra YERMA, la cual fue catalogada por la burguesía como pornográfica, expresando magistralmente esta particular defensa que perseguía: luchar para seguir conservando la independencia que me salva… Para calumnias, horrores y sambenitos que empiecen a colgar sobre mi cuerpo, tengo una lluvia de risas de campesino para mi uso particular. Esta específica lluvia, como metáfora invoca una suerte de protección que patentiza su amor por el pueblo, satanizado por esa “burguesía frívola” como el la describía, aseverando que: lo burgués está acabando con lo dramático del teatro español.

En 1936, en vespertinas horas del 16 de agosto, es detenido en casa de su amigo y  poeta Rosales: Este gran hombre, incómodo para la derecha, fue llevado a la muerte, aún incierto el momento exacto. Reposa el documento oficial en Granada, que dice: “falleció en el mes de agosto de 1936 a consecuencia de heridas producidas por hecho de guerra”. Uno de sus biógrafos cree que fue en el amanecer del día 18.

Este humanista se desviste como tal, cuando revela en una entrevista para el diario La Voz, lo peligroso que resultaba hacer itinerante teatro en los pueblos rebeldes, clamando un discurso profundamente revolucionario: El mundo está detenido ante el hambre que asola a los pueblos. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Yo lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico dice: ‘¡Oh, qué barca más linda se ve por el agua! Mire, mire usted el lirio que florece en la orilla’. Y el pobre reza: ‘Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha hambre’. Natural. El día que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la gran revolución. ¿Verdad que te estoy hablando en socialista puro? Madrid 7 de abril de 1936.

Comienza a publicar su obra a partir de 1918, inició con su libro Impresiones y Paisajes, desde ese momento comienzan a generarse prolijos escritos bien sea como dramaturgo o como poeta,  fue parte de la llamada Generación del 27, coqueteó con la estética surrealista, con el arte en Cataluña. Puede mencionarse parte de su obra: Romancero Gitano; Poeta en Nueva York; Bodas de sangre;Yerma; La casa de Bernarda Alba; Mi pueblo y otros Textos Vegueros, Juego y Teoría de Duende; Pez, Astro y Gafas; El Maleficio de la Mariposa; Teatro Inédito de Juventud; Mariposa del aire;  Diván de Tamarit; Sonetos de Amor Oscuro; Doña Rosita la Soltera o el Lenguaje de las Flores; Llanto por Ignacio Sánchez Mejías; Seis poemas Gallegos; Amor de Don Perlimplín con Belisa en su Jardín; Así que pases cinco años; Poema del cante Jondo; El público; La Zapatera Prodigiosa; Retablillo de Don Cristóbal; Mariana Pineda; Oda a Salvador Dalí; Libro de Poemas.

Resta decir, que albergo en mi memoria el pozo de agua en su Cortijo, fantaseo con sus infantes locuras, con las piñas recolectadas en el pinar donde yace su recuerdo y que son el privilegio de sentirlo en la punta de mis dedos cada vez que las toco; me conmueve recordar al hombre que esta en ese barranco, porque tengo la certeza de su humano aporte hecho obra literaria, pero sobre todo con su indudable e incuestionable actitud de respeto y dignidad a la vida justa, es un ejemplo militante.

 

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